sábado 25 de octubre de 2008

Misión imposible: Carlos Drummond de Andrade

Algunas ideas para no abusar de la poesía, o... Algunas ideas para que la poesía no nos abuse, o... Algunos abusos para que las ideas no nos posean, o... Algunas poesías para que el abuso no nos idiotice, o... La versión high-brow en portugués de aquello que cantaba U2 (Don't move / Don't talk out of time / Don't think / Don't worry / Everything's just fine...)

Or, is it now?

Sé que este poema de Carlos Drummond de Andrade fue escrito como un gesto autocrítico. Pero cada vez que lo leo no puedo evitar un sentimiento de regaño apacible hacia mí, como si don Carlos me hablara quedo, a través de los años, y me dijera algo así como "Tavito, calladito se ve más lindo."

But, do I really...?



BÚSQUEDA DE LA POESÍA
- Carlos Drummond de Andrade


No hagas versos sobre acontecimientos.
No hay creación ni muerte ante la poesía.
Frente a ella la vida es un sol estático,
no calienta ni ilumina.
Las afinidades, los aniversarios, los incidentes personales no cuentan.
No hagas poesía con el cuerpo,
ese excelente y confortable cuerpo, tan contrario a la efusión lírica.

Tu gota de bilis, tu máscara de gozo o de dolor en lo oscuro son indiferentes.
No me reveles tus sentimientos,
que se aprovechan del equívoco e intentan el largo viaje.
Lo que piensas y sientes, eso aún no es poesía.

No le cantes a tu ciudad, déjala en paz.
El canto no es el movimiento de las máquinas ni el secreto de las casas.
No es música oída al pasar; rumor del mar en las calles junto a la línea de espuma.

El canto no es la naturaleza
ni los hombres en sociedad.
Para él, lluvia y noche, fatiga y esperanza, nada significan.
La poesía (no saques poesía de las cosas)
elude el sujeto y el objeto.

No dramatices, no invoques,
no indagues. No pierdas tiempo mintiendo.
No te aburras.
Tu yate de marfil, tu zapato de diamante,
tus mazurcas y ascos, tus esqueletos de familia
desaparecen en la curva del tiempo, son algo inservible.

No recompongas
tu sepultada y melancólica infancia.
No osciles entre el espejo y la
memoria que se disipa.
Lo que se disipó, no era poesía.
Lo que se partió, no era cristal.

Penetra sordamente en el reino de las palabras.
Allí están los poemas que esperan ser escritos.
Están paralizados, pero no hay desesperación,
hay calma y frescura en la superficie intacta.
Hélos ahí, solos y mudos, en estado de diccionario.
Convive con tus poemas antes de escribirlos.
Ten paciencia, si son oscuros. Ten calma si te provocan.
Espera que cada uno se realice y consuma
con su poder de palabra
y su poder de silencio.
No fuerces al poema a desprenderse del limbo.
No recojas del suelo al poema perdido.
No adules al poema. Acéptalo
como él aceptará su forma definitiva y concentrada
en el espacio.

Acércate y contempla las palabras.
Cada una
tiene mil facetas secretas bajo la faz neutra
y te pregunta, sin interés por la respuesta,
pobre o terrible, que le des:
¿Trajiste la llave?

Observa:
yermas de melodía y de concepto
se refugiaron en la noche las palabras.
Húmedas aún e impregnadas de sueño,
fluyen en un río difícil y se transforman en desprecio.

(Versión mía basada en esta.)

martes 14 de octubre de 2008

El cuerpo es memoria: Adrienne Rich



Después de varias semanas muy teóricas y serias, qué bueno volver al sudor mineral y a eso que Eunice Odio llamada los elementos terrestres; sobre todo de la mano de alguien que, como Adrienne Rich, conoce bien el terreno...



MEMORIZA ESTO
- Adrienne Rich

i

Amás por veintiséis años y ya no podés parar
El crujir de una petunia marchita      el capullo pegajoso      ambos
                                                                                          oscuros
La flor engullida en su mismo púrpura      Tan común, no hay nada
                                                                                          como eso
El viejo horno de leña ahora en el tiradero
El sol se hunde en los nuevos celajes
Las nubes de esta mañana apiladas como el otoño en
                                                                                          Massachusetts
Las de esta tarde lejanas como el Mojave
La noche derrite un cuerpo en algún otro
Alguno conduce rápido el otro traza una ruta
Que se piensa nueva y se hace familiar
Desde hace trece años tal vez
Alguno aceita las bisagras el otro afila los cuchillos
Alguno pierde un arete el otro lo encuentra
Alguno dice prefiero hacer el amor
En lugar de ir al Festival Griego
El otro, estoy de acuerdo.


ii

Pon una hebra de tu cabello
en mis dedos déjala caer
sobre la almohada      sube hasta mi nariz
inhala entero tu cuerpo

Dormir con vos después
de semanas lejos      qué normal
aún      tras la medianoche
voltearme y deslizar mi brazo
sobre tu muslo
arrimados mientras dormimos
qué delicado asombro

(Traducción de G. A. Chaves.)

jueves 9 de octubre de 2008

Una piedra: Yves Bonnefoy


Primer francés que aparece en este blog verlaineano. En parte por admiración, y en parte porque la Academia Sueca se ha vuelto a decantar por la prosa. Nada malo en eso; pero, digo, no es todo...

UNA PIEDRA - Yves Bonnefoy

Todos pobres, desnudos, transfigurables,
Nuestros muebles eran simples como las piedras,
Amábamos la grieta que había en el muro,
De esa espiga es que brotaban los mundos.

Nubes, esta noche,
Las mismas de siempre, como la sed,
El mismo vestido rojo, desabrochado.
Imagina, transeúnte,
Nuestros reinicios, nuestras prisas, nuestras confianzas.


(Traducción de G. A. Chaves.)

domingo 5 de octubre de 2008

Técnica paisajista: Charles Wright


Dos poemas de Charles Wright...

EL ARTE MENOR DE LA AUTO-DEFENSA


El paisaje nunca fue un tema; fue una técnica,
Un método de medida,
un andamio para estructurar.
Le robé sus silencios, llegué hasta su revuelo.

El lenguaje fue siempre el tema, la idea de Dios
El fantasma que sobre mi pequeño mundo
Se cernía, mi boquilla para el significado,
mi garra y mi brillante pico...




CICATRIZ II
(Fragmento)


El tiempo, para nosotros, es una línea recta,
en la que colgamos nuestras narrativas.
Para el paisaje, sin embargo, todo es un circular
De estación en estación, la cola de la serpiente en la boca de la serpiente,
No hay línea para una historia lineal.
En su vasta rueda, en su rotar sin fin,
no hay vidas que cuenten, ni una.

Difícil imaginar que nadie cuenta,
que sólo la vida perdura.
Al contrario de las estaciones, nuestras camisas no mudan,
Lo que sea que veamos no nos ve,
no importa cuán fijamente miremos,
La lluvia en sus aretes plateados contra los troncos de roble,
La lluvia en su segunda piel.

Apiádate de la gente, Señor, apiádate de sus idas y retornos,
Apiádate de sus suntuosas trincheras
contra la oscuridad.
Muéstrales la forma en que funciona la tierra.
Muéstrales su tamiz, las secuelas y el intermedio.
Los días húmedos son su propia recompensa de momento,
el intérvalo de la basura y el destello del guijarro.

(De: Charles Wright, Scar Tissue. FSG 2007. Traducción de G. A. Chaves.)