domingo 5 de abril de 2009

Dos poemas: Galway Kinnell


SHEFFIELD GHAZAL 4: CONDUCIENDO HACIA EL OESTE

Un camión de remolque que carga dos docenas de automóviles
       aplastados se adelanta a un camión de remolque que carga
       una docena de automóviles nuevos.
El aceite es una forma de la espera.
El motor de combustión interna convierte en movimiento la
       estasis de milenios.
Los autos aúllan en caminos donde recién ha llovido.
Los aviones se elevan entre el aguacero y nos lanzan a través del
       cielo azul.
La idea del avión subvierte la vida terrenal.
Las computadoras pueden producir explosiones nucleares en
       cualquier lugar preciso de la tierra.
Un rayo está hecho enteramente de error.
Mercurys imprevisibles y errantes Cavaliers vagan por las
       autopistas.
Una muchacha recuesta su cabeza en el hombro de un muchacho;
       van en dirección oeste.
Los limpiaparabrisas hacen su trabajo, la añoranza de casa por un
       lado, las ansias de ver mundo por el otro, en un puro ir y venir.
Esto le sucedió a tu padre y también a vos, Galway—enfermo por
       quedarse, deseando llegar hasta los confines de la tierra, y
       pasar al otro lado.




SHEFFIELD GHAZAL 5: PASANDO POR EL CEMENTERIO

El deseo y el acto fueron una combinación conocida como pecado.
El ruido de una uña sobre una pizarra espanta a nuestro huesos.
La escalera que lleva a la sala del dentista olía al fuego que hay
       adentro de nuestros dientes.
Al pasar por el cementerio, me pregunté si los huesos de los
       muertos se vuelven quebradizos y se desmigajan, o si
       perduran.
Un perro roería su propio esqueleto hasta no dejar nada, si fuera
       posible.
Los miércoles de ceniza un grupo de niños venían a la escuela con
       sus frentes manchadas, en penitencia de antemano, con lo que
       quedaba de ellos.
Los viejos sermones sobre los males de la carne a menudo
       causaban que partes de la piel perdieran sensibilidad, y
       algunas veces hasta las hacían caerse.
Si presionamos nuestros huesos frontales contra un madroño, el
       frío subterráneo pasa a nosotros, haciéndonos temblar por
       dentro.
Un arrepentimiento en el lecho de muerte que buscaba arrancar
       una brillante y terrible amenaza puede desentrañar toda una
       vida—y las vidas de aquellos que quedan atrás.
Los peces son la tierra santa del mar.
En ellos el espíritu es carne, la carne espíritu, la mente
       simplemente un lugar más denso en la carne.
La mente humana puede ser el lugar más brillante de la tierra.
Al morir, el cuerpo se convierte en una sustancia ajena; una
       persona que te amó puede lavar y vestir a este que por tanto
       tiempo creíste que eras vos, Galway, unos pocos acogen la
       memoria en él, pero algún otro lugar lo conocerá y le dará la
       bienvenida.

(Traducción e imagen: G. A. Chaves.)

5 Servidos:

Alexánder Obando dijo...

Bellísimos. me recuerdan tanto la tradición de donde vienen: los beat; los modernistas; los road poems; Robert Lowell, etc.

¿De dónde sacaste este tipo, Gustavo?

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Bueno, Álex, pues Galway es precisamente coetáneo de esos que mencionás (menos los *modernists*, aunque es inevitablemente heredero de ellos). Kinnel está intrínsecamente asociado a los poetas contestarios de los 60s y 70s (con Robert Bly y W. S. Merwin, entre muchos otros, como compañía). He asistido a dos lecturas de poemas de él, y siempre me ha parecido un tipo muy agradable e inteligente; además de que sus poemas me gustan mucho. Su poesía tiene también mucho humor... Hay por ahí un poema suyo, "The Deconstruction of Emily Dickinson", que te lo quedo debiendo. Es maravilloso. No sé que otra cosa decir: maravilloso.

Alexánder Obando dijo...

Ahora más convencido que nunca, hermano, de que la red nos ayuda a comunicarnos y difundirnos información que de otra manera llegaría tarde y a muy pocos receptores.

Quedo a la espero del poema sobre la Dickinson.

Ophir Alviárez dijo...

Me gusta la postura de la voz, tan omnisciente pero a la vez tan ahí que por un instante fui esa segunda persona a la que le llueven las imágenes casi como en letanía...

Búscaré al señor y leeré. Gracias!

OA

danny presbere dijo...

La primera vez que leí de él fue con el poema conocido como "Los muertos resucitarán incorruptubles", genial, si sabés donde puedo conseguir el "libro de las pesadillas" en español te agradecería mucho que lo informaras. Está muy bueno el blog por cierto, lo vi hace unas semanas y la verdad me gusta bastante