viernes 19 de junio de 2009

La Garza: A un año de la muerte de Julio Acuña

En la madrugada del jueves 19 de junio del 2008, hoy exactamente hace un año, fue hallado el cuerpo sin vida del poeta, periodista y amigo entrañable Julio Acuña. Hoy lo recordamos en este café no con un poema, ni con una postdata, como sugiere el título de abajo, sino con un grito de pena que empezó a crecer en mucha gente desde que Julio se nos fue y que aún no deja de resonar. Esta es mi versión de ese grito impotente pero inclaudicable:


LA GARZA
(Yigüirrada y Postdata a la muerte de Julio Acuña)


La garza es un animal mitológico es un animal despiadado es un animal inexistente en un rara avis y es también un rata avis infernal la garza no es más que un sueño despiadado para almas albinas que no ven que no aprecian los colores rojizos purulentos terribles de las cosas el verde por ejemplo el silencio es verde cualquiera que haya vivido en un país lluvioso sabe que el silencio es verde pero tengo que venir yo ahora y decir en un poema que el silencio es verde para que las señoras digan sí es cierto, es verde el silencio, como un helecho que respira cielos y hace recordar tardes de amores, amores su abuela señora usted de fijo es de esas que dicen cosas como que anoche estuve leyendo a baudelaire, qué hermoso, sin saber que baudelaire es exactamente la negación de lo hermoso y que si él hoy estuviera vivo usted señora garza blanca y lipolírica lo mandaría a la cárcel por obsceno por malhablado por rara avis por francés por lo que sea usted lo que quiere señora es la comodidad del prestigio y la placidez de un paisaje de espaldas a la noche y no las tristes creaciones tórridas de un lupanar clandestino donde los yigüirros llegan a mirar en lo oscuro desde los cables de la luz de enfrente que por cierto son a un tiempo lo menos fotogénico y lo más cinemático que tiene esta ciudad esos cables esos diapasones del paisaje que son como tajadas de cielo entre edificios y gente la ciudad existe en tajadas igual que la garza rellena y frita lista para ser servida en el Bar Baudelaire como boca especial y para los que tienen plata como usted doña Garza tenemos gallos de cisne y el poeta Zanate Yigüirrez leerá dentro de un rato sus silencios verdes y sus odas prestigiosas para disfrute de la estimable clientela mientras el cielo se compagina mejor con la noche y las luces en las calles revelan los colores aceitosos de la vida que nos ha tocado vivir en este mal año del diablo o de los ángeles no de los ángeles no porque este año murió un ángel y sabe una cosa señora eso es lo que es un ángel una persona que fue tan abrasiva que dejó de ser garza y ahora no nos queda más que servirla a usted señora en un bar abolido como ofrenda a los pájaros del alba.

Posdata: Si vos vieras julio esta pared blanca parecida a —no, no parecida porque los símiles mienten— si vos vieras julio esta pared que es un obsceno silencio blanco frente a mi cara que prefiere estar de espaldas a la noche…

10 Servidos:

Alexánder Obando dijo...

Quisiera decir algo digno, pero la muerte de Julio todavía es algo que no concibo.

Su muerte y la de David Maradiaga son muestras de un cáncer interno que crece con cada hora. Algo que nos come como las bacterias en un basurero.

Y ellos, los más humanos, sucumben antes que los demás.

Juan Murillo dijo...

Algunas cosas con dos palabras las decimos. Otras las pasamos en limpio mil veces, y aún así nunca logramos comprenderlas.

Asterión dijo...

"De lo que no se puede hablar hay que callar" (Wittgenstein), y la poesía es siempre ese "obsceno silencio blanco".

Luissiana Naranjo dijo...

sin rastros ni palabras...

macizo dijo...

...

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Me encantó la elocuencia de las palabras: cada comentario diciendo un poquito menos que el anterior, hasta esos tres puntos macizos tan certeros.

Todos tuvieron la cortesía de no apuntar nada contra mi poema, o lo que sea--sólo quiero apuntar que yo mismo estoy conciente de la precariedad (emotiva y literaria) de este texto, pero me salió así, hace meses, pensando en Julito. Y por eso se fue así. Yo creo que a él le habría gustado este error honesto, a falta de algo mejor.

Cualquier cosa menos el olvido.

Luissiana Naranjo dijo...

no quise tocar el tema de tu texto por respeto a la memoria ausente... pero sin duda, ya que pasaron los días, lo percibí con un tono bellamente asfixiante, con todos tus intestinos, con una intensidad que no me dejó ni exhalar el dolor... me gustó esa irreflexión, como si se descontinuara palabra tras palabra tras palabra...

Montferrat dijo...

Sólo quiero decir que quisiera una necrológica tan hermosa algún día sobre mi lápida. Hasta ahora quise que fuera Bertolt Brecht quien pusiera lo mismo que dejó escrito para su epitafio:

No me expuse a los tigres
Me comieron las chinches
Fui devorado
Por la mediocridad.

Pero ahora le pediré a Gustavo que vaya pensando en algo...

Montferrat dijo...

... pero después de lo dicho recordé, sobre lo del olvido que mencionaba Tavo, aquello que dijo un día Juan Carlos Onetti, y que ahora en su Centenario (¿quién te lo iba a decir, viejo colega borrachín?) recordamos con emoción:

"Durar frente a la vida, sosteniendo un estado de espíritu que nada tenga que ver con lo vano e inútil, lo fácil, las peñas literarias, los mutuos elogios, la hojarasca de mesa de café.
Durar en una ciega, gozosa y absurda fe en el arte, como en una tarea sin sentido explicable, pero que debe ser aceptada virilmente, porque sí, como se acepta el destino. Todo lo demás es duración física, un poco fatigosa, virtud común a las tortugas, las encinas y los errores."

Salud a todos.

Mono dijo...

A algunas cosas este mono llega tarde. Pero reproduzco lo que dijo el poeta Frank Ruffino en un comentario en Afinidades...

Ya casi se sabe quiénes fueron los asesinos. En estos días están en juicio por asesinar a una muchacha...
Simplemente Julio estaba en el lugar y momento menos indicado. Las fieras transitaban por ahí. Mala suerte la del hermano poeta. Yo he andado mucho de sonámbulo y ebrio y me he llevado mis encontronazos con la tribu humana asesina. Las que, dicho vulgarmente, se echaron a Julio son de la peor especie, de las que haciendo las cosas más atroces, aducen problemas sicológicos, como si ya no los tuviéramos todos desde siempre...