domingo 3 de julio de 2011

Elegía a Hemingway: Thomas Merton


Antes de convertirse en monje en el monasterio trapense de Gethsemane, Kentucky, Thomas Merton había sido escritor, y es obvio que sentía un gran respeto por los escritores que habían marcado el estilo de su generación. En prosa, la influencia más fuerte la ejercía Ernest Hemingway. Cuando Hemingway se suicidó, a la edad de sesenta y tres años, el servicio fúnebre por su alma se convirtió, para el monje Merton, en un adiós a su propia juventud, a su aventurero “Yo” del que había buscado escapar en el monasterio.
—Czesław Miłosz


ELEGÍA A ERNEST HEMINGWAY – Thomas Merton

Ahora por primera vez en la noche de tu muerte tu nombre es mencionado en los conventos, ne cadas in obscurum.

Ahora, con una campana verdadera, tu historia se convierte en final. Ahora los hombres de los monasterios, hombres de réquiems, familiarizados con los muertos, te incluyen en sus oficios.

Eres otro anónimo entre miles, esperando en medio de la oscuridad de grandes estaciones en los confines de países que sólo la oración conoce, donde las hogueras tienen piedad —esperemos—, y también fin.

Pasas rápido entre nosotros. Tus libros y escritos no han sido consultados. Nuestras oraciones son pro defuncto N.

Y aún así algunos miran hacia arriba, como si entre una muchedumbre de prisioneros o personas desplazadas vieran al amigo que una vez conocieron en un país lejano. Luego de una guerra olvidada, el sol también salió para ellos sobre un idioma que hiciste grande. Ellos no te han olvidado. En su silencio aún eres famoso, no una mera sombra ritual.

Qué lenta dobla esta campana de monasterio por toda una era, y por la rápida muerte de una dinastía desprevenida, y por esa ilusión valiente: ¡el aventurero Yo!

¡Y es que con sólo un disparo acabó toda la cacería!

(Traducción: G.A. Chaves, 2011)

6 Servidos:

Laura Casasa dijo...

¡Qué bello texto! Gracias por compartirlo. :)

Juan Murillo dijo...

Sincronicidad: De visita donde Álex conversaba con su hermano Carlos, que es teólogo, sobre las críticas al rito católico el cual en vez de evocar el misterio que es el centro de la espiritualidad se ha encargado de encubrir su desaparición convirtiendose en un simple cascarón, lo cual dió paso directo a hablar sobre Merton, su conversión, el monasterio trapense, sus escritos, etc.

¿Se podría reemplazar sí-mismo con mismo solamente?

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Gracias a vos por visitar, Laura.

Juan: Merton es un caso aparte, en casi todo. No creo entender tu sugerencia. ¿Se trata de traducir "self" (the adventurous self) por "mismo"? Suena raro. Tal vez lo que corresponde es decir "Yo" como lo hace Miłosz...

Juan Murillo dijo...

Pues claro, nada que ver la sugerencia mía, eso me pasa por opinar sobre lo que no tengo contexto. Pero tu misma sugerencia me parece perfecta.

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Sugerencia aceptada. "Self" siempre me da problemas. Es tan rico y a la vez tan concreto...

Juan Murillo dijo...

Ricoeur en Uno mismo como el Otro echa mano de las versiones en español, italiano, francés y alemán, porque todas son levementes diferentes, y luego, como si fuera poco, lo parte en dos. Por suerte esto es poesía y no filosofía... pobres filósofos.